ATLETISMO | ENTREVISTA
Concentración. Explosividad. Aceleración. Máxima intensidad. Máxima velocidad. Y en pocos segundos una demostración en pureza como deportista, como atleta, como velocista. Prácticamente no hay tregua. No hay margen de error. Un puñado de segundos, en función de la distancia, para sufrirlo y disfrutarlo, para sacar todo ese nervio competitivo. Jaël-Sakura Bestué Ferrera (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, 24/9/2000) es una referencia mayúscula de la velocidad española, encaramada también en el escenario internacional. Una figura rutilante en las pruebas de 60, 200 y los relevos. Y, a sus 25 años, ya acumula sendas participaciones olímpicas en Tokio 2020 y en París 2024.
El comienzo de 2026 mantiene ese argumentario brillante de la catalana. En el Meeting de Luxemburgo bajo techo, conjugó un 7.18 en los 60 metros, logrando por lo pronto la mínima para el Mundial de Torun. Ya venía de un 2025 con hitos como el logrado en la carrera de 200 metros del Europeo de selecciones que se disputó en el Estadio de Vallehermoso de Madrid: récord de España de la distancia con un tiempo de 22.19, que puso fin a la plusmarca nacional que desde hacía 35 años en ese momento tenía Sandra Myers. También forma parte fundamental de los relevos de la selección nacional, que no para de crecer. Como integrante del cuarteto 4×100 (junto a Esperança Cladera, Paula Sevilla y Maribel Pérez), en el campeonato de Europa por equipos del pasado año, firmó el récord nacional con un tiempo de 42.11. Diversas fueron las ocasiones en las que el cuarteto demostró su rango.
Esa explosividad que muestra competitivamente como velocista, reposa enormemente en una conversación. Jaël atiende a Visibilitas.com en el marco del Gran Premio Internacional de Atletismo de Valencia 2026, donde se impuso en la final del 60 con un tiempo de 7.25. Allí llegó poco después de ese tiempo logrado en Luxemburgo, que supuso la mínima mundialista. En suma, su momento es óptimo: «Estoy teniendo sensaciones muy buenas. Al final, llevo muchos años de trabajo, muchos años de experiencia, y cuando salgo a la pista esa experiencia hace que pueda estar más presente, que pueda hacerlo mejor, que pueda gestionar bien tanto física como mentalmente la situación. Y esta confianza me ayuda bastante, sobre todo en una prueba como es la de velocidad, en la que creo que tienes que salir ya muy determinada a lo que quieres conseguir».
«Físicamente me estoy sintiendo bastante bien. ‘Panter’ -su entrenador Ricardo Diéguez-, ya ha programado desde que era una niña hasta ahora todos los años y cada año me va añadiendo estímulos nuevos, físicos, mentales, retos… Creo que él lo controla mucho y confío mucho en él y es verdad que cada año veo que voy mejorando y que va desbloqueando como niveles dentro de mí», añade.
La atleta de Sant Cugat pone en valor el factor del trabajo psicológico en el deporte. Lógicamente, los deportistas de élite, del más alto rendimiento, son personas y no máquinas: «Totalmente. Creo que al final tenemos mucha presión. También tenemos que gestionar cosas nuestras en nuestras casas y en nuestras vidas porque al final el atletismo es lo que ve todo el mundo, pero somos muchas más cosas aparte de atletas. Creo que tener esta herramienta para cuando la necesitas o para mejorar aspectos dentro de competición y fuera es muy valioso».

En lo que respecta a cómo ha estructurado la temporada, tras lograr la mínima para el Mundial de Torun, que como dice «me da muchísima tranquilidad», explica que su plan es «ir saliendo a competir. Voy a ir a París, donde voy a hacer el 60 y también voy a hacer el 200, que será el único 200 de la pista cubierta que haré. Luego voy a ir a Belgrado, que es un World Indoor Tour. De hecho, será el primer World Indoor Tour que hago fuera de Madrid, así que me hace mucha ilusión. La cosa es ir cogiendo el chip para competir internacionalmente. Y en el 60, pues ir tocando más el 60. Luego, ya es campeonato de España, no sé si habrá alguna otra competición. Y ya el campeonato del Mundo. Al final, esta temporada es un poco para mí. Me lo tomo un poco para disfrutar: es pista cubierta, es 60, lo estamos trabajando. Pienso como que no puede ir mal, que ya está yendo bien y que, salga lo que salga, estaremos ahí a ver qué sale. Luego, en 200 trabajaremos para Birmingham».
Jaël-Sakura Bestué ha ido dando forma a una trayectoria de peso a sus 25 años. Echa la vista atrás y pone en valor los resultados y no solo los resultados, sino «las oportunidades que tengo de salir, de cómo estoy creciendo en general, a modo personal junto a mi entrenador y mi equipo, obviamente. Pienso que hemos mejorado muchísimo. Somos atletas profesionales. Fui llegando a través de un proceso, en progresión con los años. Me doy cuenta de que este es mi trabajo. Es un momento en el que sabes que es tu profesión y que te vas a dedicar a esto, y con ello se añade una responsabilidad diferente».
En referencia al equipo de relevos, comenta: «Hemos llegado muy lejos. Creo que podemos seguir mejorando mucho. También nos están dando muchas ayudas y están insistiendo mucho en el relevo y para mí es un placer poder estar allí y poder seguir creciendo con las chicas. Queda mucho recorrido y las chicas que vengan después creo que van a tener las puertas muy abiertas para tener muchísimas oportunidades».
Acumula ya muchas fotos experienciales que van guardando de su trayectoria. Destaca el 22.19 en el 200 del pasado año: «Fue un highlight muy importante. Me sorprendí a mí misma. Normalmente, sé más o menos de lo que soy capaz de hacer, pero cuando hice eso no pensaba que podía ser capaz y fue como un clic total. Fue como la foto que me llevo de la confirmación de pensar que ‘has nacido para esto, vas bien y sigue por aquí'».
Bestué es una velocista en pureza: «Es una habilidad que he desarrollado y que necesito alimentarla cada día. Cada vez me gusta más y cada vez estoy más confiada cuando salgo a la pista, en cada entreno y cada competición. Forma parte de mí. Creo que por mucho que deje el atletismo el día de mañana, la velocidad seguirá dentro de mí latiendo».

Paralelamente a su trayectoria deportiva, sigue con sus estudios de Medicina. «Estoy acabando, estoy en quinto aún. La verdad es que era lo que me gustaba y sabía que tenía que estudiar algo. Además, sí que me siento muy identificada con la Jaël atleta, pero soy como muchísimas otras cosas y no quiero dejar de alimentar esas otras partes y creo que si se puede compaginar y se puede hacer, aunque sea poco a poco, ir a tiempo parcial en la carrera y todo esto, creo que al final todo me está sumando. No hay algo que reste a lo otro», cuenta la barcelonesa.
«Mi prioridad y mi Jaël competitiva sale en el deporte 100%, pero sí que es verdad que a la hora de afrontar Medicina estoy como muy abierta, quiero desarrollar otras partes, pero tampoco tengo esa cosa de competitividad de quiero llegar a ser la mejor doctora. No, simplemente, como tengo el atletismo para eso, es como que estoy disfrutando mucho, estoy aprendiendo, quiero saber cada vez más cosas y así, que a lo mejor cambia y cuando acabe esta carrera necesito la ambición, poner la ambición en otro lado. Pero de momento con Medicina estoy como muy tranquila, no tengo como un objetivo muy claro de quiero llegar a ser esto o aquello, simplemente seguiré un poco, es como una vía de escape a algo que me gusta», pone en valor la velocista.










