ATLETISMO | ENTREVISTA
Va dejando atrás lo explosivo del pasado año 2025 en su carrera deportiva, que fue de notables cambios y logros, removiendo su vida, para proyectar ya su trabajo sobre la pista con su entrada en el rango profesional del atletismo. Rocío Arroyo Soria (Alcalá de Henares, 6/7/2003), mediofondista del New Balance, disfruta lo que está siendo su entrada al primer año profesional a sus 22 años.
Lo hace con una campaña anterior, en la que ya vivió el cambio del 400 al 800. Fue campeona de España absoluta al aire libre en 800 y se proclamó subcampeona de Europa sub’23 en la distancia, fijando también el récord nacional de la categoría, y logrando mínima para el Mundial de Tokio. Y fue medallista continental también en el relevo 4×400 sub’23.
Reconoce que es un persona muy nerviosa y que trabaja en ello. Sin embargo, cercana y con una sonrisa en cada respuesta atiende a Visibilitas.com en el marco del Gran Premio Internacional de Atletismo de Valencia 2026, donde se adjudicó la victoria en el 800 llegando desde atrás para superar a Lorea Ibarzabal y la polaca Julia Jaguscik. Más allá de los objetivos y las marcas, reflexiona sobre las sensaciones, de lo que el cuerpo le va diciendo: «Físicamente estoy muy bien. Es el año que mejor me encuentro. Ya desde la pretemporada me encontraba muy fuerte. Lo único que a nivel mental estoy un poquito presionada por el boom que me ha ocasionado todo esto de repente (en referencia a ese último año 2025 y la llegada al profesionalismo), pero estamos haciendo entrenamientos como siempre, tanto por el lado más bajo, la velocidad, para los 800 y un poquito más hacia arriba también para tener esa dureza en la carrera.
Obviamente, tiene objetivos cuantitativos en el sentido de las marcas. Hacer 2:00 en el 800 en pista corta o ir a 1:58 al aire libre. Con el trasfondo en un caso y otro del Mundial de Torun o el Europeo de Birmingham. En todo caso, respecto a cómo dibuja la temporada con su equipo cuenta que el objetivo «grande es el Europeo de aire libre, que es en Birmingham. En cuanto al tema de marcas, pues me gustaría poder hacer 1:58. Al final, todos sabemos que lo que se quiere, obviamente, puede salir o puede no salir, pero es verdad que lo principal es disfrutar del proceso y hacer caso a mi entrenador, confiar en él y seguir trabajando. Y ahora mismo, pues a corto plazo, el campeonato de España de pista cubierta y me gustaría mucho también poder ir al Mundial de pista cubierta en Torun».
Pero en esa idea de pensar más allá de las propias marcas o logros subraya: «Diría que saber disfrutar. No pensar en lo que vaya a pasar, sino pensar en el presente. Y para ello es importante seguir con mi grupo de entrenamiento, mi entrenador, que es un apoyo para mí, y mi familia también. E ir viendo cómo voy creciendo como atleta en cada competición que hago».

Rocío Arroyo valora lo que ya ha ido metiendo en su mochila experiencial hasta el momento en su trayectoria deportiva, joven todavía: «Lo primero que me viene a la cabeza es mi primera medalla de España, que fue en Valencia, en un campeonato sub’18. Fue, estando en una categoría inferior, como empezar a ser consciente de estar ahí más arriba. Luego, destacaría cuando estuve en el Europeo sub’23 de primer año, que conseguí mi primera medalla en Europa y quedamos terceras. Y también el año pasado, 2025, marcó el cambio más grande en mi carrera deportiva: primero me cambié de prueba al 800 y conseguí también ser subcampeona de Europa, tanto en el 800 como en el relevo 4×400. Algo que también me ha servido mucho hasta la fecha, aunque lo pasé un poco mal, fue hace dos años que estuve lesionada y eso me ayudó a ver en otra perspectiva el deporte. Y el campeonato de España del año pasado de aire libre también marcó algo importante para mí».
Importante es el control y la articulación de las vivencias y así fijar ese cómo seguir con firmeza su recorrido en el atletismo. ¿Cómo ha ido gestionando los cambios? «El año pasado cuando fue pasando tampoco era muy consciente del todo. Pero ahora es verdad que la presión sí que me estaba sobrepasando un poco. La semana pasada, por ejemplo, competí y tuve un bloqueo mental. Pero estamos con medidas. Tengo una psicóloga que me está ayudando también para poder gestionar la presión».
La conversación se mantiene en Valencia, donde poco después sobrevendrá el campeonato de España de pista corta. Y donde en 2027 será el campeonato de Europa: «Es muy ilusionante que haya un Europeo aquí el año que viene. Mi primera medalla nacional como decía la conseguí Valencia, donde he estado varias veces para competir en categorías inferiores y cuando he ido a concentraciones con la Federación Española para el 400, pues muchas veces han sido en Valencia y en la pista del Velódromo Luis Puig. Siento que es como mi segunda casa».











