ATLETISMO | MUNDIALES DE TOKIO
El relevo corto español de 4×100 logró el pase a la final de los campeonatos del Mundo de atletismo. Además, fue de forma directa al ser segundo de su serie con un crono de 42.53 a consecuencia de la notabilísima actuación de Esperança Cladera, Jäel Bestué, Paula Sevilla y Maribel Pérez.
Las Balas Rojas, quintas en Eugene hace dos cursos, se presentaban a la primera de las dos semifinales del 4×100 (avanzaban a la final los tres primeros equipos y los dos mejores tiempos) con la segunda mejor marca del año (42.11, récord de España), solo superada por los 42.02 de Países Bajos.
España iba por la calle 5 y tenía a la izquierda a Chile, Australia e Italia y a la derecha a Países Bajos, Jamaica, Bélgica y Francia. España se presentó con las cuatro que conquistaron la plata en los World Relays: propulsaba Esperança Cladera, de la contrarrecta se encargaba Jaël-Sakura Bestué, la curva era para la polifacética Paula Sevilla (ha disputado el relevo mixto, el 4 individual y el relevo corto) y el último hectómetro para la eterna Maribel Pérez, garantía de entrega, garra y celeridad, justo lo que se necesita a esas alturas de carrera.
No defraudó esta institución colectiva del deporte español, cada una de ellas ejecutando su misión con maestría y talento, depositando el palo tras la meta en 43.53. Buena puesta en acción de Cladera (11.61), supersónica Jaël (10.08), dominante Paula (10.43) y matadora Maribel (10.41). Solo les superó Jamaica (41.80). A la final mundial.












