España se impuso en la final a Montenegro por 26-23 tras una remontada épica en los últimos diez minutos
BALONMANO | ESPAÑA 26-23 MONTENEGRO
Las Guerreras juveniles se convirtieron en campeonas del mundo de balonmano. El equipo dirigido por Cristina Cabeza se ha proclamado campeón del World Championship Romania 2026 tras imponerse a Montenegro (26-23) en una final de máxima tensión que las jóvenes internacionales españolas resolvieron con una remontada espectacular en los últimos diez minutos.
España revalida así la corona mundial en una final en la que tuvo que sobreponerse durante buena parte del encuentro a la resistencia de un combativo conjunto montenegrino. Las balcánicas llevaron la iniciativa durante muchos minutos, pero las Guerreras Juveniles demostraron una vez más su carácter competitivo y encontraron en su defensa el camino hacia una remontada que ya forma parte de la historia de esta generación.
El encuentro comenzó con el guion habitual de una final: máxima igualdad, defensas intensas y muchas dificultades para encontrar espacios en ataque. El 0-0 se mantuvo durante los primeros cinco minutos y Montenegro fue la primera selección capaz de romper el equilibrio. Ivana Savic comenzó a asumir protagonismo ofensivo y lideró un parcial de 0-3 que obligó a España a remar desde los primeros compases.
Las Guerreras Juveniles fueron encontrando poco a poco su sitio sobre la pista. La defensa comenzó a crecer y la aparición de Rebeca Secades bajo palos resultó fundamental para cambiar la dinámica. Sus intervenciones dieron confianza a sus compañeras, que mejoraron sus prestaciones ofensivas y consiguieron neutralizar la desventaja.
España llegó a ponerse por delante por primera vez en el minuto 22 (9-8), aunque Montenegro volvió a recuperar terreno en los últimos minutos de la primera mitad. Cristina Cabeza tuvo que detener el encuentro para corregir algunos problemas ofensivos y la respuesta fue inmediata. El conjunto español recuperó fluidez, Secades volvió a aparecer con paradas de enorme valor y las Guerreras Juveniles llegaron al descanso con un solo gol de desventaja (11-12).
Una remontada épica
El paso por vestuarios no cambió la tremenda igualdad del partido. España mejoró en defensa, pero Montenegro consiguió mantener su ventaja gracias a su capacidad para atacar los espacios y a una defensa que continuaba poniendo muchas dificultades a las internacionales españolas. En el minuto 38, las balcánicas alcanzaron su máxima renta de la segunda mitad hasta ese momento (16-18) y, poco después, volvieron a situarse tres goles arriba (17-20).
Cristina Cabeza volvió a parar el partido en el ecuador de la segunda mitad para buscar soluciones y cambiar la dinámica. España necesitaba dar un paso adelante y lo hizo desde su principal seña de identidad: la defensa. Las Guerreras Juveniles adelantaron líneas, dificultaron la circulación montenegrina y comenzaron a provocar pérdidas que permitieron recuperar terreno.

Montenegro empezó a sentir la presión. Las exclusiones se sucedían y las balcánicas perdían comodidad a medida que se acercaba el desenlace. En el minuto 48, España ya estaba a un solo gol (20-21), aunque un nuevo tiempo muerto de Milos Perovic permitió a Montenegro recuperar momentáneamente la calma.
Pero las Guerreras Juveniles ya habían encontrado el camino. En los últimos diez minutos, España se hizo dueña del partido. La defensa se convirtió en un muro y, desde ahí, llegó la remontada. Masa Dubljevic, protagonista bajo los palos de Montenegro durante los minutos finales, consiguió mantener con vida a su equipo con varias intervenciones, pero la selección española no dejó de insistir.
Con el marcador empatado a 22 a falta de cinco minutos, las Guerreras Juveniles dieron el golpe definitivo. Edurne Donderis provocó un lanzamiento de siete metros que Lucía Calleja transformó para devolver a España la ventaja (23-22). Montenegro cometió un nuevo error en ataque y España aprovechó la oportunidad.
Apareció de nuevo Donderis para colocar el 24-22 y dejar a las Guerreras Juveniles a las puertas del oro. Montenegro intentó reaccionar, pero la defensa española seguía imponiéndose. Con dos minutos por jugar, Erika Vladu marcó el 25-22 que prácticamente sentenciaba la final.
El conjunto balcánico pidió tiempo muerto a la desesperada, pero ya era demasiado tarde. España había completado una remontada extraordinaria y tenía el título en sus manos. El 26-23 definitivo desató la celebración de las Guerreras Juveniles sobre la pista del Pitesti Arena. Una generación que vuelve a tocar el cielo, y unas Guerreras Juveniles que ya son, de nuevo, campeonas del mundo.
CRISTINA CABEZA: “EL EQUIPO HA CREÍDO EN LA VICTORIA HASTA EL FINAL”
La seleccionadora de las Guerreras Juveniles, Cristina Cabeza, destacó tras la conquista del título mundial la capacidad de reacción de un equipo que tuvo que sobreponerse a un partido muy exigente ante Montenegro. «Ya habíamos avisado de la dificultad que tenía esta selección. Montenegro es un equipo muy duro y nos ha costado mucho romper su defensa. Además, Savic ha estado espectacular en el lanzamiento exterior», explicó la técnica española.
Cabeza puso el foco en la capacidad de las Guerreras Juveniles para interpretar el partido y encontrar soluciones en la segunda mitad: «Sabíamos que Montenegro iba a hincar la rodilla. Teníamos claro que llevan todo el campeonato jugando prácticamente con las mismas siete u ocho jugadoras y que, en el momento en que les abriésemos la defensa, íbamos a tener muchas opciones».

La seleccionadora también destacó una de las claves tácticas que permitió a España cambiar el rumbo de la final: «Como ya pasó en el anterior Mundial, teníamos alguna cosa guardada debajo de la manga, como el 7 contra 6 con un solo pivote. Creo que el equipo ha creído en la victoria hasta el final y ha madurado mucho, sobre todo en la segunda parte de los ataques».
La conquista del oro supone un nuevo éxito para una generación que, según Cabeza, ha sabido superar las expectativas: «Es una generación en la que la gente confiaba poco, pero han sacado el 200% en cada partido y, nada, volvemos a hacer historia».
La seleccionadora quiso poner en valor la dificultad de volver a conquistar un Campeonato del Mundo: «Otro Campeonato del Mundo. Parece fácil, nos estamos acostumbrando a lo bueno, pero ya te aseguramos nosotros que no tiene nada de fácil. Hacer de lo complicado algo que parece fácil tiene mucho mérito de todos los que estamos aquí».
Ficha técnica:
España (11+15): Andrea Palomero (1), Aitana Hernández, Oihana Murgiondo, Edurne Donderis (3), Nora Merino, Erika Elena Vladu (3), Elene Fresco (4), Lucía Calleja (6), Paula Millaruelo, Lucía Moreno, Nagore Alza, Andrea Pérez, Rebeca Secades, Laura Ferrer (1), June Aguinagalde (3) e Iraia Berroeta (5). Entrenador: Cristina Cabeza.
Montenegro (12+11): Andrea Dragnic (3), Andrea Jovanovic, Jovana Tesovic (1), Mia Ulicevic, Andelina Orbovic (7), Ivona Bojanovic, Nejla Hodzic (2), Ivana Knezevic, Masa Dubljevic, Andela Vujovic, Lara Burzanovic, Ivana Savic (9), Sofija Delevic, Isidora Gogic, Vasilisa Savic (1) y Masa Ulicevic. Entrenador: Milos Perovic.
Árbitros: Titouan Picard y Pierre Vaaauchez (Francia). Excluyeron a Elene Fresco por parte de España; y a Andelina Orbovic, Sofija Delevic y Vasilisa Savic por parte de Montenegro.
Parciales: 0-0 | 2-4 | 4-5 | 7-7 | 9-9 | 11-12 | 14-14 | 16-17 | 17-19 | 20-21 | 21-22 | 26-23.












