Masca lidera el salto generacional mientras Elena Sánchez y Noa Marchena confirman la apuesta por la Academia VCF
FÚTBOL
La apuesta por la cantera no es un discurso en el Valencia CF Femenino. En el club, patrocinado por Teika, es una realidad que empieza a consolidarse en el primer equipo y que se refleja tanto en la evolución de Marta Mascarell como en los recientes debuts de Elena Sánchez y Noa Marchena. Más que casos aislados, son la consecuencia de un modelo que lleva años construyéndose desde la Academia y que ahora empieza a tener continuidad real en la élite.
Masca representa el paso más complejo de ese proceso. Llegó al club en 2019 y debutó en Liga F con apenas 16 años, pero es ahora, con ficha del primer equipo para la temporada 2025/26, cuando ese recorrido se asienta definitivamente. “Para mí es muy importante que el Valencia haya apostado por mí. Llegar al primer equipo es una responsabilidad y lograr este paso es una de las mejores cosas que me ha pasado en mi vida”, reconoce. Y añade: “Debutar fue muy emocionante, pero tener ficha del primer equipo es incluso más importante, porque te consolida en la élite del fútbol”.
El salto no ha sido inmediato. Aunque la Academia del Valencia CF Femenino destaca por su nivel competitivo, la exigencia del primer equipo marca diferencias evidentes. “En el filial hay muchísimo nivel, pero cuando subes notas sobre todo la intensidad y lo que te exige la plantilla. Es mucho más profesional”, explica. Aun así, el cambio no la sorprendió: “La Academia te prepara muy bien para que no te pille de sopetón”. Esa preparación le permitió afrontar con naturalidad momentos clave, como su primera titularidad en Liga F en el derbi ante el Levante en el Ciutat de València, una experiencia que recuerda como un punto de inflexión. “Cuando empiezan a contar más contigo ya no es solo subir a entrenar una vez a la semana. En mi debut fue todo muy especial, pero la primera titularidad fue diferente. Ahí sentí un peso distinto, una responsabilidad mayor”.
Ese crecimiento también se refleja en el rendimiento. Esta temporada, Masca se ha convertido en una pieza importante para Mikel Crespo. Suma dos goles en Liga y uno en Copa, y uno de esos tantos en competición liguera supuso tres puntos decisivos ante el Cacereño al marcar en los minutos finales para romper el empate. Su aportación forma parte del buen momento colectivo del equipo, instalado en la zona alta de la clasificación y en puestos de play off de ascenso.
A día de hoy, junto a Marta Mascarell, también cuentan con ficha del primer equipo otras dos canteranas de referencia como Sara Tamarit y Pauleta Sancho, ambas capitanas y entre las jugadoras con mayor antigüedad en la entidad. Su trayectoria refuerza el liderazgo dentro del vestuario y evidencia que el recorrido formativo dentro del club no es circunstancial, sino estructural.
El relevo, además, ya empieza a asomarse. El pasado 1 de febrero, en Oviedo, Elena Sánchez —canterana desde los diez años— vivió un debut inolvidable al anotar en el primer balón que tocó tras saltar al terreno de juego. Días después, Noa Marchena, tras once temporadas en la estructura valencianista, disputó sus primeros minutos con el primer equipo frente al CD Alba Funda. Dos historias diferentes, pero un mismo hilo conductor: constancia, formación y oportunidad.
Más allá de los nombres propios, el Valencia CF Femenino empieza a consolidar una idea clara: el talento que nace en la Academia tiene recorrido real en el primer equipo. Porque el paso más difícil no es debutar una vez, sino sostener el camino y abrirlo para las que vienen detrás. Y en ese proceso, la cantera ya no es solo futuro, es presente.













