FÚTBOL SALA | SELECCIÓN ESPAÑOLA | ENTREVISTA
Paqui Sánchez/EFE (Melilla).- La cuarta Eurocopa de fútbol sala femenino está a la vuelta de la esquina. España, campeona de las tres que se han disputado desde el inicio de este torneo en 2019, se ha marcado como objetivo revalidar el título, aunque la seleccionadora nacional, Clàudia Pons, admite que “no va a ser nada fácil”.
Clàudia Pons (Bagá, Barcelona, 1984) señala que el formato de esta Eurocopa ha cambiado respecto al de las últimas ediciones, con lo que será más competitivo. A ello se une que las selecciones a nivel europeo también están “cambiando” y “creciendo”, aumentando su nivel.
“Fácil no será”, advierte la seleccionadora nacional que, en cualquier caso, asegura que están trabajando para ello. El camino comenzará en septiembre con la primera convocatoria para la ronda clasificatoria, que se disputará en octubre y que será la que les permita “soñar un poquito con esa cuarta Eurocopa” en la fase final, en marzo de 2027.
Conseguirla podría ayudar a las españolas a resarcirse de no haber podido cumplir su sueño de disputar el primer oro mundial hace algo menos de medio año tras caer eliminadas en una “final anticipada” contra Brasil en el cruce de semifinales, que les llevó a tener que conformarse con el bronce.
En cualquier caso, la seleccionadora nacional defiende que se trata de “un gran resultado” para la selección española, que hoy en día es la segunda en la clasificación de la FIFA solo por detrás, precisamente, de su verdugo en el Mundial, el conjunto brasileño.
El crecimiento del fútbol sala femenino
Cerca de cumplir ocho años como seleccionadora nacional, Pons cree que el fútbol sala femenino ha experimentado “una evolución muy grande” respecto a su etapa como jugadora, que cerró en 2015. Ejemplo de ello es que ahora hay más competiciones, como la Eurocopa y el Mundial por los que pelea desde el banquillo.
“Cada vez se está profesionalizando más. Se ha cambiado el nivel de competición y hay mucha más exigencia técnico-táctica y conocimiento del juego”, elementos que permiten que “el deporte crezca” y se hayan conseguido avances como la retransmisión de partidos o una competición escolar “impensable hace unos años”.

A su juicio, se trata de “pequeños pasos” con los que llegar al nivel del fútbol sala masculino será “cuestión de tiempo”. “Siempre queremos más y más rápido porque creo que somos unas inconformistas. Pero el querer mejorar y querer más también forma parte de la evolución y trabajamos para que cuando lleguen las oportunidades, podamos aprovecharlas”, asevera.
No obstante, apostilla que no se trata de un trabajo unilateral, “es decir, del club, del presidente, del entrenador o de la jugadora”, sino de una labor “de todos los estamentos” para conseguir un crecimiento “de forma conjunta”. “Hay que seguir en este camino, seguir exigiéndonos y seguir exigiendo al resto para seguir mejorando”, reflexiona Pons.
Pocas entrenadoras
Una de las cosas en las que aún queda por avanzar es, precisamente, en la presencia femenina en los banquillos. Clàudia Pons es una de las pocas entrenadoras de fútbol sala que existen, hasta el punto de ser la única en algunos campeonatos como sucedió, por ejemplo, en la Eurocopa de 2023, la última disputada.
En este aspecto, cree que también es “cuestión de tiempo y de referentes”: “Igual que las jugadoras, se necesita crear referentes y que las niñas vean que se puede y que a nivel de entrenador, también es un poquito eso”.
Y aunque reconoce que es “una de las asignaturas pendientes” en el fútbol sala femenino, asegura que “cada vez hay más” entrenadoras, algo en lo que es clave la formación, como la jornada de actualización y reciclaje para técnicos que ha organizado la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en Melilla, en la que ha participado Pons con una ponencia de preparación técnico-táctica.
“Ojalá hubiera más mujeres y muchas exjugadoras se atrevieran a dar este paso. Pero creo que estamos en buena línea y que pronto se verán muchas más chicas”, confía la seleccionadora nacional.












