HOCKEY | CAMPEONATO DEL MUNDO DE BÉLGICA Y PAÍSES BAJOS 2026
EFE.- La selección española femenina de hockey hierba, las ‘Redsticks’, ganaron este jueves a China por 2-1, gracias al gol de Lucía Jiménez en los penaltis, y terminan su participación en el Mundial de Países Bajos y Bélgica en séptima posición.
España, después de no conseguir las clasificación a las semifinales tras quedar cuarta del grupo F con tan solo un punto, disputó la pelea por la séptima plaza contra China, que solo había perdido un partido en el torneo ante Holanda.
Las de García Cuenca salieron a por el partido y en apenas dos minutos ya gozaron de la primera ocasión con un penalti-córner. Finalmente a dos minutos de finalizar el primer cuarto, Marta Segu, con una buena jugada individual, anotó el primer gol para las españolas tras un tiro cruzado que no pudo parar la guardameta china (1-0).
La reacción del rival llegó en el minuto 29 de partido, a un minuto para el descanso, cuando Anhui Yu empató el partido para China (1-1).
El paso por los banquillos propició la salida de la portera española Clara Pérez que se convirtió en la protagonista para el resto del partido y firmó hasta seis paradas de penalti-córner.
Tras el empate en los sesenta minutos, el partido se fue a la tanda de penaltis para decidir quien era el ganador. China falló los seis tiros y cuando España se dispuso a tirar el sexto, Lucía Jiménez anotó y sentenció el partido por 2-1 y consiguen la séptima plaza.
El seleccionador, Carlos García Cuenca, valoró positivamente el triunfo ante China y, sobre todo, «la reacción emocional del equipo después de dos encuentros complicados. Hemos hecho una buena primera mitad, con un gran trabajo defensivo tras el descanso y varias ocasiones generadas. La tanda de shoot-outs ha sido poco habitual, sin goles, pero hemos conseguido la victoria gracias al stroke transformado por Lucía Jiménez, una jugadora que se lo merecía».
Además, reconoció que el objetivo era finalizar entre el quinto y el sexto puesto y que no se ha conseguido. Aun así, considera que un séptimo puesto mundial no es un mal resultado, aunque deja cierta frustración porque el equipo aspiraba a más. En el balance general, «hay que diferenciar dos partes muy claras: una primera fase casi excelente y una segunda marcada por una inesperada caída emocional». Pero ante todo comentó que que estos dos años han sido muy positivos. «La séptima plaza supone un pequeño freno, no un retroceso, dentro de la evolución del equipo. Ahora se cierra un ciclo y comienza la última etapa del camino hacia los Juegos Olímpicos, con la reacción mostrada en el último partido como referencia para seguir creciendo», añadió el seleccionador.












