JUDO
España deslumbró en el Grand Slam de Abu Dabi con un oro y tres bronces en el inicio de la competición. La delegación española protagonizó un arranque excepcional, firmando una de sus mejores jornadas recientes con un total de cuatro medallas —un oro y tres bronces— además de dos quintos puestos, que refuerzan el excelente momento del judo nacional en el circuito internacional.
La gran triunfadora de la primera jornada fue Laura Martínez, que se coronó campeona en –48 kg tras una actuación impecable. La judoca madrileña avanzó con seguridad durante todo el cuadro y se impuso con contundencia en la final, demostrando un estado de forma excepcional y consolidándose como una de las grandes referencias europeas de su categoría.
La jornada española se completó con tres medallas de bronce, todas ellas fruto de actuaciones sólidas y de gran carácter competitivo: Niko Sherazadishvili (-100 kg) sumó hoy un bronce de enorme valor. Tras superar al serbio Božo Brašnjović en el combate de repesca, venció al húngaro Zsombor Veg en la lucha por el metal, mostrando la potencia y madurez que lo caracterizan en los grandes escenarios.
En –66 kg, Adrián Nieto firmó un recorrido muy convincente que lo llevó a subir al tercer escalón del podio tras imponerse en la repesca, en una de las categorías más exigentes del torneo. También en el día inaugural, Marta García (-57 kg) logró otro bronce para España, realizando una competición impecable y confirmando su progresión internacional ante un cuadro de altísimo nivel.
Dos quintos puestos que rozaron el podio
La cosecha pudo haber sido aún mayor, ya que dos judokas españoles se quedaron a un paso de las medallas: David García (-66 kg) firmó un meritorio quinto puesto tras un broncímetro muy disputado. Eva Pérez (-48 kg) también finalizó quinta, mostrando un nivel muy alto durante toda la jornada.
Con un total de cuatro medallas y dos quintos puestos, España finaliza el Grand Slam de Abu Dabi con una actuación sobresaliente que confirma el crecimiento del equipo nacional y su capacidad de competir —y destacar— en los escenarios más exigentes del judo mundial.












