La granadina logró la sexta medalla olímpica invernal de toda la historia de España
JUEGOS DE INVIERNO MILÁN-CORTINA 2026 | EQUIPO ESPAÑOL | ESQUÍ DE MONTAÑA
EFE (Bormio (Italia)).- La granadina Ana Alonso, flamante medallista de bronce en la prueba sprint de esquí montaña en los Juegos de Milán-Cortina d’Ampezzo (Italia), logró de esta forma la sexta medalla olímpica invernal de toda la historia de España.
El madrileño Francisco Fernández Ochoa -el inolvidable ‘Paquito’-, hasta ahora único campeón olímpico invernal español, ganó el eslalon de esquí alpino de los Juegos de Sapporo’72 (Japón) protagonizando uno de los mayores bombazos en la historia del esqui alpino.
Veinte años después, su hermana Blanca se convirtió en la primera mujer española en ganar una medalla olímpica -en Juegos de invierno y de verano- al capturar bronce en la misma disciplina que su hermano mayor en los Juegos de Albertville’92 (Francia); apenas cuatro años después de haberse caído, tras haber ganado la primera manga, en el gigante de los de Calgary (Canadá).

Tuvieron que pasar otros 26 años para que España lograse otro trofeo, pero en los Juegos de PyeongChang (Corea del Sur), de golpe, llegaron dos: uno en la nieve y otro en el hielo.
El ‘rider’ ceutí de la federación andaluza Regino Hernández ganó bronce en el boardercross de snowboard y sólo dos días después el madrileño Javier Fernández repetía ese metal en patinaje artístico.
La cadencia aminoró y en las siguientes dos citas invernales ha vuelto a haber medallas olímpicas.
La barcelonesa Queralt Castellet -que en estos Juegos era la deportista española con más participaciones olímpicas invernales (seis)- se convertía en la segunda mujer en ganar una, al capturar la de segundo más valor hasta ese momento: la plata, en el ‘halfpipe’ de snowboard.

Y, en estos Juegos, hubo que esperar hasta el tramo final, pero este jueves, Alonso -que se recuperó de las graves lesiones sufridas al ser atropellada por un coche hace cuatro meses capturó bronce en el sprint de esquí de montaña, que debutó en el calendario olímpico.
La alegría fue doble -nunca mejor dicho- en la XXV edición de los Juegos invernales, porque Cardona se adjudicó el oro en el sprint masculino.












