NATACIÓN ARTÍSTICA
Serenidad. Creatividad. Brillo en pureza. Expresividad y competitividad máximas. El posicionamiento absoluto, mayúsculo, impecable de Iris Tió en el universo de la natación artística mundial y como referente del deporte español es incuestionable. La barcelonesa lo argumenta en el agua y fuera de ella, apurando todos los procesos condicionales, técnicos, expresivos y creativos junto a sus compañeras y compañeros del equipo nacional, dirigido por la seleccionadora Andrea Fuentes.
World Aquatics, la otrora conocida como Federación Internacional de Natación, reconoció la figura de Iris Tió como la mejor del mundo de su modalidad en 2025. Obviamente, se trata de un trabajo de largo tiempo tanto individual como colectivo. Y ella siempre lo reconoce, sobre todo el grupal, el del equipo, el de la familia deportiva, desde la cercanía y la veracidad.
Ya lo venía apuntando desde 2023 y en el proceso hacia los Juegos de París. Y lo subrayó (y lo subrayaron) en la cita olímpica de 2024. Y el ya concluido 2025 no fue más que seguir constatando su figura. Ella pone en valor el trabajo del equipo. World Aquatics la señaló como la mejora nadadora artística del mundo en 2025 tras un año marcado por el Mundial de Singapur, en el que Iris se convirtió en la primera nadadora en conquistas medallas en las cuatro disciplinas de la natación artística: solo, dúo, mixto y equipo; en un Mundial.
Sus cuatro medallas incluyen tres oros, entre ellos el solo en el solo libre, su primer título en esta especialidad. Iris Tió, además de las medallas en el Mundial, conquistó durante las pruebas de la Copa del Mundo de 2025 quince más, incluyendo nueve oros.
Los últimos años han sido una exigencia brutal tanto en lo físico como en lo mental. Al menos, 2026 dará cierta tregua en cuanto a viajes por el mundo. Será un año de preparación, de mejora, de crecimiento del equipo, de búsqueda, de investigación y desarrollo, y obviamente de competición, pero sin tanto recorrido como el pasado año. Eso volverá a activarse en 2027 y en el recorrido hacia Los Ángeles 2028.
Por lo pronto, subraya lo que le ilusiona cada día: «Me gusta ir al agua a bailar, a estar con mi equipo y pasármelo bien. Cada día es un motivo para ir a entrenar».

La exigencia máxima deja pocas ventanas en lo personal. Pero sabe que son necesarias: «Es complicado, pero sí que es un reto también para este 2026, que sí o sí me voy a marcar, porque si no te saturas. Y también hay que pensar que cuando estás cansada, cuesta ver la realidad como es o a veces la ves distorsionada. Te preocupas por cosas que no deberías, como que todo se te hace una montaña. Todo el mundo le pasa cuando está cansado. Sí que quiero encontrar mis momentos. Vivimos en un mundo frenético. Quiero encontrar momentos para, antes de irme a dormir, pues dejar el móvil y ponerme a leer y a dormir tranquila».
Con todo, sabe de la importancia de mantener la serenidad, cultivarla y protegerla de cara a una misma o a la propia competición: «Sí, es muy importante. Y hacer vacaciones, y desconectar, y tener momentos de no pensar en deporte. Porque así también es cuando te vienen luego las ideas y la inspiración para crear nuevas coreografías. Encuentras una música para una coreografía. Me funciona mucho cuando tengo vacaciones, luego vuelvo como mejor».
Iris dibuja 2026: «No vamos a competir tanto a nivel de World Series; solo hacemos la de Pontevedra, que es en casa, y luego hacemos el Europeo. Haremos el campeonato de Cataluña y de España con los clubes de invierno. Va a ser un año distinto, donde no vamos a competir tanto, pero sí que vamos a estar más por España, para hacer equipo, trabajar más el físico, buscar unos movimientos. Esto me va a permitir estar más por casa, más con los míos».
Respecto a trabajar nuevas coreografías, afirma que está constantemente «pensando y cuando escucho una música siempre estoy pendiente a ver si puede servir o no para una coreografía porque es de las cosas que más me cuesta encontrar: una música que realmente pueda ser para una coreografía sincro. Estoy siempre pendiente. Estoy ya con nuevas ideas para el Europeo».
La antesala de un 2027 que será duro y con los Juegos de 2028 en el horizonte: «Sí, totalmente. Y será el Mundial otra vez. Al final, 2026 es como un año más de pausa, de recoger todo lo que podamos para luego poder sacarlo en 2027».












