TIRO PARALÍMPICO
EFE.- La jienense Isabel López Elvira se proclamó este domingo en Changwon (Corea del Sur) campeona del mundo de tiro con carabina de pie para personas ciegas, tras completar una brillante actuación en la final con 227.1 puntos, en la que la malagueña Sonia Rivero se llevó el bronce.
Elvira, de 18 años, se impuso en la competición por delante de la polaca B. Rutkowski, que se colgó la medalla de plata con 219 puntos, mientras que la medalla de bronce fue para la malagueña Sonia Rivero con 202.2 puntos.
Acompañada por su guía, Toñi Ibáñez, la deportista andaluza culmina con este título mundial una carrera meteórica que comenzó hace casi año y medio cuando descubrió el tiro con carabina casi por casualidad y comenzó a compaginarlo con sus estudios de Integración Social.
«Estoy muy feliz por haber podido ganar la medalla del campeonato del mundo junto a Toñi Ibáñez. Es un éxito de las dos y he conseguido cumplir uno de los grandes sueños de mi carrera deportiva. Es difícil expresar con palabras todo lo que significa este momento. Detrás de esta medalla hay muchas horas de entrenamiento, esfuerzo, sacrificio, momentos difíciles y, sobre todo, muchas personas que han estado a mi lado ayudándome a seguir adelante”, dijo.
«Ser campeona del mundo es una enorme alegría pero también una motivación para seguir trabajando, aprendiendo y disfrutando de este deporte. Era mi primer torneo internacional importante y poder conseguir este título es un orgullo”, declaró la jienense tras ganar el oro.
El éxito de Isabel López ha estado acompañado por la medalla de bronce de la malagueña Sonia Rivero, vendedora de productos de juego de la ONCE, que ha cuajado otra gran actuación en la final junto a su guía Antonio Arrabal demostrando su regularidad y templanza en los torneos internacionales.
En la competición también participó el tirador vasco Ager Solabarrieta, campeón del mundo en la modalidad de tendido en el último mundial de Perú 2023, que fue descalificado de la final por la organización debido a un defecto en la rigidez de su chaqueta, una norma que también ha afectado a dos tiradores polacos y otro croata.











