WATERPOLO | SELECCIÓN ESPAÑOLA
EFE (Sant Cugat del Vallès (Barcelona)).- La selección española afronta la Superfinal de la Copa del Mundo (antes conocida como Liga Mundial), que se disputará en Sidney (Australia) del 22 al 26 de julio, como «un paso más en el camino a Los Ángeles 2028», según ha explicado este martes su entrenador Jordi Valls.
Y es que el preparador catalán, sustituto de Miki Oca tras la conquista de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024, tiene «una hoja de ruta muy marcada» en este nuevo ciclo olímpico: «hacer crecer», según subraya, al renovado combinado nacional para que pueda seguir aspirando a todo.
«Para nosotras, esta Copa del Mundo, de la forma que está planteada, un desplazamiento largo para afrontar una competición de la máxima exigencia con las mejores selecciones, es una oportunidad muy grande para dar un paso en el crecimiento del equipo», ha asegurado Valls tras el último entrenamiento de las españolas en el CAR de Sant Cugat.
En mayo pasado, España se ganó en Rotterdam (Países Bajos) el derecho a disputar esta Superfinal tras acabar tercera de la División 1. Ya que, en Sidney, estarán las seis mejores selecciones de esta primera división, y las dos primeras de la División 2 -Rusia y China- para jugarse el título en partidos de eliminatoria directa en un cuadro que constará de cuartos, semifinal y final.
El combinado español se enfrentará en cuartos de final a Hungría sin margen de error, porque el que pierda el partido se irá para casa. Y, si pasa de ronda, se cruzará en semifinales con el vencedor del duelo entre Holanda, la gran dominadora del torneo con ocho títulos -«y una de esa selecciones que siempre aspira a todo», recuerda Valls- y Rusia, que afronta su primera competición oficial desde la sanción de la FINA por la guerra con Ucrania.
«A las rusas las vi en la final de la División 2 contra China, que ganaron, y siguen siendo un equipo muy peligroso, con jugadoras individualmente muy buenas. Aún quedan tres o cuatro del bloque de los Juegos de Tokio y después tienen una generación de jugadoras de 23 o 24 años de calidad. Ahora falta ver si su incorporación al grupo de favoritas será inmediata o necesitarán alguna competición más», ha reflexionado el seleccionador español.
Por el otro lado del cuadro, si la ruta española hacia al título llega al tercer y definitivo partido, podría esperarles en una hipotética final Estados Unidos, que ha ganado las últimas cuatro Copas del Mundo y que, con cinco oros, es segunda en el palmarés de la competición.
A España, vigente campeona olímpica (París 2024), campeona mundial (Barcelona 2023) y bicampeona europea (Budapest 2014 e Eindhoven 2020), la Copa del Mundo es el único gran título que aún no tiene en sus vitrinas.
Ha logrado el bronce en dos ocasiones, el último de ellos en Long Beach 2023, pero todavía no ha subido a lo más alto del podio. Por lo que tiene una cuenta pendiente en esta competición que intentará saldar en Sidney sin su capitana, Bea Ortiz, que ha aprovechado el inicio del verano para someterse a una pequeña intervención.
«Cuando te falta una jugadora de la experiencia y la calidad Bea, el equipo lo nota, pero es una oportunidad para otras jugadoras, sobre todo las que tiene más experiencia para dar un paso adelante y ofrecer su mejor versión», ha apuntado Valls.
La otra baja respecto a la convocatoria de Rotterdam es la joven Queralt Antón, que este verano ya disputará con España el Europeo júnior y el Mundial juvenil como capitana y a la que el seleccionador ha preferido dar descanso en la Copa del Mundo.
La novedad en la lista de quince jugadoras es Lucía Rodríguez, «una defensa de boya del Mediterrani que creemos que nos puede ayudar mucho en la faceta defensiva y en el uno contra uno», ha explicado Valls.
En cualquier caso, el seleccionador ha destacado que el equipo está trabajando estos días «muy bien», que en el grupo hay «un ambiente espectacular» y que las jugadoras tienen «muchas ganas de hacerlo bien en Sydney».
Pero antes de viajar a tierras australianas, España hará una primera parada en Shanghái, adonde volará este miércoles. «Allí tenemos previsto entrenar con China y Rusia y hacer un trabajo más orientado a la competición, a mejorar y enriquecer el sistema de juego», ha avanzado Valls.
Un semana antes de que empiece la Superfinal, el equipo español participará en un torneo preparatorio que ya se disputará en Sidney, organizado por la federación australiana, y que también jugarán la selección anfitriona, Estados Unidos, Países Bajos, Hungría e Italia.
Será un test importante para calibrar si este nueva generación de jugadoras lideradas por Jordi Valls puede levantar su primer trofeo internacional en este nuevo ciclo olímpico que acabará dentro de dos años en Los Ángeles.












