WATERPOLO | LIGA DE CAMPEONES
EFE.- El Sant Andreu y el Assolim Mataró sumaron este sábado su tercer triunfo en la Liga de Campeones ante el SIS Roma italiano (13-10) y el Astralpool Sabadell (7-12), respectivamente, en una tercera jornada tras la que el Terrassa quedó en delicada situación al caer ante el Ekipe Orizzonte (13-9).
Suma y sigue el vigente campeón de Europa, el Sant Andreu, en el año de la defensa del título. Tercera victoria en tres partidos tras superar al SIS Roma italiano para además quedarse líder en solitario del Grupo D al cierre de la primera vuelta.
El equipo barcelonés encarriló el partido desde el primer acto (4-0) y amplió su ventaja antes del descanso, al que llegó con un cómodo 7-3 tras una pena máxima transformada por Alice Williams.
El conjunto de Javi Aznar no dio opciones tras el descanso y gestionó su renta hasta el 13-10 final, un triunfo que lo acerca a la siguiente fase, objetivo que podría certificar en la próxima jornada frente al One Eger húngaro.
Mismo pleno que suma el Assolim Mataró, que le ganó el pulso por el liderato en solitario del Grupo B al Astralpool Sabadell (7-12) para cerrar una primera vuelta inmaculada con tres victorias que reafirman su ambición de regresar a la Final a Cuatro dos años después.
El equipo que dirige Dani Ballart remontó un 4-1 en contra apoyado en la brillante actuación de Mariona Terré en la portería y en la eficacia ofensiva de Linda Roemer y Emily Kearns, ambas autoras de cuatro goles, y ya no dejó escapar su ventaja para consolidarse al frente del grupo.
El Mataró podría certificar matemáticamente su presencia en la siguiente fase si gana en la próxima jornada al Terrassa, que no levanta cabeza y sumó su tercera derrota en tres jornadas tras caer ante el Ekipe Orizzonte (13-9).
El cuadro egarense sucumbió ante el equipo más laureado de Europa tras un partido condicionado desde el primer acto, en el que acabó 5-1, una diferencia que se amplió al descanso (8-3).
El Terrassa, siempre a remolque, nunca logró meterse en el partido y el 13-9 final lo deja en una delicada situación clasificatoria. Ahora, está obligado a ganar los tres encuentros que restan y sin depender de sí mismo, una tarea que no ha demostrado capacidad de asumir en lo que va de competición.










