Echado el cierre al campeonato del Mundo de atletismo de Londres, el análisis refleja luces y sombra, pero también nuevas esperanzas

 
Por Carlos Domingo/Londres

 

El seleccionador nacional de atletismo, Ramón Cid, siempre dice que «si los torturas, los datos te dicen lo que quieras»; y no le falta razón. El de Londres ha sido un campeonato del Mundo de luces y sombras, de cal y de arena. Un campeonato en el que uno puede decir que en el plano individual España ha cumplido bien en su mayoría, pero en el computo global se esperaba más. Agua y aceite. Frío y calor.

En el apartado femenino, lo más destacado han sido las marcas personales. Un tercio de los resultados de las chicas en la capital británica han llevado consigo la superación de los registros con los que llegaron a Inglaterra. Sin duda la más destacada fue Ana Peleteiro. La gallega se metió en la final de triple salto con 14,07 y en ella se superó. Los 14,23 que acreditó la pupila de Iván Pedroso supusieron una nueva mejor marca para ella, récord nacional promesa y el mejor registro que una atleta española había logrado en esta prueba en un mundial superando a Carlota Castrejana. Además fue séptima y sumó plaza de finalista.

Las fondistas Marta Pérez en 1.500ml (4:05.82) y Ana Lozano en 5.000ml (15:14.23) fijaron sus nievas mejores marcas personales en el estadio, mientras que las marchadoras Laura García-Caro (9ª, 1:29.29) y María Pérez (10ª, 1:29.39) lo hicieron sobre el asfalto de The Mall.

Otro nombre destacado fue el de la valenciana Marta Esteban. Segunda internacionalidad y gran actuación en un maratón con salida y meta sobre el Puente de Londres. Fue 21ª con 2:33.37 que, si bien no suponen una mejor marca de la temporada, sí lo fue del año natural. La garra que se le vio sobre la pista la hizo protagonista para los aficionados.

Buenas actuaciones se vieron con el sexto puesto en su serie de 3.000 metros obstáculos con Irene Sánchez-Escribano aunque, como ella misma reconoció «cuando me vea Antonio —Serrano (su entrenador)— igual me cae una buena por no tirar delante del grupo y acelerar la prueba».

Solange Pereira rozó la semifinal de 1.500ml, la garra de Esther Guerrero lanzando la prueba en los 800ml, o el pase a la final de Ruth Beitia fueron momentos clave. Dejaron buen sabor de boca.

Cierto es también que hubo otras atletas que estuvieron por debajo de lo esperado. Cada cual debería tener en cuenta cómo se ha llegado y afrontado la competición más esperada del año. Autocrítica sobre si los fallos han sido puntuales, de concentración o físicos de última hora. Esto también es importante. Pero sin duda la nota predominante ha sido la juventud.

Autocrítica a un lado, las chicas vienen empujando fuerte desde abajo y nombres como Fátima Diame, Belén Toimil, Maria José Pérez o las ya mencionadas Peleteiro, García-Caro, Sanchez-Escribano, Lozano o las otras dos Pérez serán protagonistas en un corto espacio de tiempo. Debemos confiar en ellas.

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