BALONCESTO 3X3 | ENTREVISTA
La selección española femenina absoluta de baloncesto 3×3 está en pleno proceso de reconstrucción desde que se anunciara la retirada de dos piezas esenciales como las valencianas Vega Gimeno y Sandra Ygueravide, quienes dejan la pista como jugadoras, pero siguen en el 3×3, tras su nombramiento por la FEB, la primera como coordinadora tanto de las categorías femenina como masculina y, la segunda, como seleccionadora femenina. Y con ambas ya formó como compañera de cancha Marta Canella Rodríguez (Vigo, 27/2/1995), quien sigue en esta nueva etapa, que mantiene los objetivos más altos.
«Es el momento de sentar las bases para este nuevo ciclo. Perdemos dos jugadoras que han sido clave en todo nuestro desarrollo del baloncesto 3×3, de todo lo que se ha conseguido. Son dos jugadoras de un equipo de cuatro, entonces cambian muchas cosas. Ahora, empieza esa etapa en la que las que estamos hemos de dar con nuestra tecla y trabajar lo mejor posible porque vienen retos muy emocionantes», considera Canella en esta entrevista en Visibilitas.com.
Sandra y Vega siguen en el proyecto de crecimiento del basket 3×3 español, ahora desde fuera de la pista, si bien la gallega las conoce como compañeras de pista como ahora en ese perfil técnico: «Es una buenísima noticia, Creo que están donde les toca estar, tanto a ellas como a nuestro 3×3. Tenemos todos que entender que es un cambio para todo el mundo y que mantener lo que han conseguido ellas en los últimos años, obviamente es muy complicado, que ahora es un nuevo ciclo, pero bueno, que nosotros vamos a trabajar para llegar a lo más alto, porque queremos repetir esos éxitos o superarlos».
La propia Canella ya formaba parte de los procesos anteriores que llevaron a sucesivas medallas y el posicionamiento de España en el escenario del 3×3 mundial: «Son cuatro en el momento visible del torneo concreto, pero luego hay muchas jugadoras detrás, muchos entrenos, concentraciones, gente que te ayuda para llegar hasta aquí en las mejores condiciones, la verdad que aunque luego se ven cuatro cabecitas y la de un entrenador, que hay mucho detrás. Tienes razón que entre todas las que estamos aquí ahora, ya sean jugadoras o staff o fuera, incluso ex-jugadoras, que hemos ayudado a poner el 3×3 de la selección española donde le toca en el mundo y ahora tenemos el complicado trabajo de mantenerlo ahí».
Respecto al grupo de trabajo de jugadoras que actualmente están en este nuevo proceso, que por lo pronto tiene citas internacionales de gran calado que afrontar, valora que es «muy bueno, mantenemos esa unión de buenas personas, de buena gente, que le gusta mucho esto, que sabe la importancia que tiene y que de verdad quiere estar aquí. Esa es la clave, porque en el 3×3 la unión de esas cuatro jugadoras que forman el equipo en ese momento concreto, es clave para que funcione. El equipo que salga sea el que sea, va a tener eso»
«Ahora es cuestión de compenetrarnos, ver con quién también nos entendemos mejor, pero sabiendo que tenemos un objetivo común que es entre todas, sacar esto adelante», valora Marta, quien individualmente se propone «intentar volver a ese gran equipo de España, para quedarme ojalá, para intentar ir a las citas importantes y en esas citas aspirar a lo máximo. En el caso del Europeo, ojalá volver y conseguir una medalla, pero ojalá también ir a un Mundial. Yo he jugado dos y nos quedamos en cuartos y nos quedamos con sensación de que faltó muy poquito por poder conseguir algo más».
Teniendo en cuenta el posicionamiento top en Juegos Olímpicos, Mundial y Europeo que ha ido logrando España, pero al tiempo la fase en la que se encuentra ahora la selección, ¿qué papel ha de tener o debe exigirse la selección? «Creo que la exigencia, al menos desde dentro, siempre tiene que ser la misma, eso seguro. También sé por cuando he estado ahí dentro, que aunque nosotras aspiremos a lo máximo, siempre sabemos que todo puede pasar. El último Mundial también nos lo demostró, tanto en masculino como en el femenino, con las sorpresas que hubo. Exigencia la máxima, pero sobre confianza ninguna. Tenemos esa exigencia y al tiempo todos somos conscientes de que una etapa, un ciclo, se ha acabado y que habrá reencajar las piezas, y eso tomará su tiempo, esperemos que el menos posible, y que lo hagamos funcionar bien cuanto antes».












