NATACIÓN | ENTREVISTA
Por Javier Villanueva/EFE (Madrid).- La medalla de bronce conquistada por Laura Cabanes en los Europeos de París refleja la constante progresión de la joven nadadora ciudadrealeña que no sólo ha mejorado física y técnicamente, sino que ha desterrado sus dudas y afronta ahora sin temor los 200 mariposa, una de las pruebas más duras del programa.
«Gracias a los entrenamientos hemos podido construir una mentalidad y un físico que me ha permitido llegar al 200 mariposa y no tener miedo en ninguna parte de la prueba o dudar si voy a acabar, que era algo que me había pasado en otras ocasiones», señala Cabanes en esta entrevista.
Una confianza que se antoja indispensable para que la nadadora de Daimiel, de 20 años, pueda lograr los exigentes retos que se ha marcado: alcanzar la final en los próximos Mundiales de Budapest y nadar la final olímpica en Los Ángeles 2028.
Incluso con el bronce al cuello insistía en que no podía creérselo. ¿Ya se cree que es toda una medallista europea?
Poco a poco voy siendo más consciente, porque cuesta asimilar que todo el trabajo que has hecho durante este y los últimos, por fin, ha salido, que ha tenido recompensa.
Una medalla muy sufrida, porque pareció que la irlandesa Ellen Walshe podría adelantarla en los metros finales. ¿Pensó en algún momento que podía quedarse fuera del podio?
La gente me preguntaba si sentía como se me acercaba en los últimos metros, pero yo realmente la veía más lejos de lo que parecía desde fuera y en ningún momento pensé que me pudiera ganar. No se me vino a la cabeza esa posibilidad y quizá eso también me ayudo a sacar fuerzas para tocar la pared por delante, porque muchas veces cuando estás más centrada en lo que pasa alrededor que en tu calle ocurren cosas que no queremos.
Aseguró que esta medalla demuestra que con trabajo todo es posible. ¿Qué ha supuesto para usted trabajar con un técnico como Rob Greenwood?
Me ha aportado mucha confianza en mí misma. Gracias a los entrenamientos hemos podido construir una mentalidad y un físico que me ha permitido llegar al 200 mariposa y no tener miedo en ninguna parte de la prueba o dudar si voy a acabar, que era algo que me había pasado en otras ocasiones.
Estoy muy cómoda con él, nos entendemos y eso es fundamental en la relación entre deportista y entrenador, que podamos ser totalmente sinceros con lo que sentimos y con lo que necesitamos para poder mejorar.
Por lo que dice, tanto o más importante como la parte física o técnica ha sido la preparación mental.
Yo llegaba a este Europeo con una marca de 2:08.11 y bajar, como he hecho, un segundo mi tiempo supone que hay que hacer más fuerte, sobre todo, el tercer cincuenta y luego aguantar en el último y eso ha sido posible porque tenía la seguridad de que podía hacerlo, que podía apretar en el tercer cincuenta, porque era consciente de que en el último iba a aguantar.
Aparte de la confianza, ¿en qué aspectos ha mejorado más?
Sin duda en los subacuáticos. Era una faceta en la que me encontraba bastante débil en comparación que hay en Europa y en el mundo y ahí es donde se puede notar más el cambio. Nuestro objetivo esta temporada era mejorar esa parte y probablemente gran parte de la rebaja de mi marca ha sido gracias a los subacuáticos.
¿En dónde puede seguir dando pasos adelante?
Siempre se puede mejorar en todos los aspectos. Soy consciente de que en los subacuáticos todavía no soy la mejor, todavía tengo muchísimo que mejorar, y en la salida también creo que puedo rascar algunas décimas.
¿Cuáles son los próximos objetivos?
La temporada que viene tenemos dos Mundiales, el de corta, para el que ya estoy clasificada y que puede servirnos para focalizarnos más en la parte de los subacuáticos, y el de larga, que se disputará en verano en Budapest, en el que el objetivo será tratar de llegar a la final pensando ya en los Juegos.
Una tarea nada sencilla.
El nivel está muy alto en el 200 mariposa, cada vez salen más nadadoras y hay que estar ahí para poder pelearlo.
Usted ya fue olímpica en París y ahora apunta a Los Ángeles. Me imagino que no se conforma sólo con participar. ¿Qué reto se pone para los próximos Juegos?
El objetivo principal sería meterme en la final, lograr un diploma sería ya algo extraordinario. Creo que es un sueño realista, no es algo que no sea factible y tenemos dos años todavía por delante para trabajarlo.












