Ni una sola mención al periodista gallego en la nota de prensa de los premios Nacionales de Vela
OPINIÓN
Hay veces, quizás demasiadas, que no logro entender a los clubes náuticos de España, sobre todo a los grandes, a los históricos, a los que han marcado el gran camino del deporte náutico. Son, sobre el papel, clubes señores, sin fisuras y, se supone que con unas Juntas Directivas con dos dedos de frente.
Alejandro «Dury» Alonso es un periodista español, de Vigo, con más de 50 años de experiencia en el mundo de la vela y, por tanto, con un reconocimiento mundial en este deporte. Gran especialista de vela oceánica, probablemente el único que hay en España que pueda contar las cosas tal y como son en esta faceta porque entiende de lo que habla y escribe.
Estoy seguro de que Dury Alonso es el periodista más prestigioso que pisa el Monte Real Club de Yates de Bayona durante la temporada de regatas. Es más, Dury saca su licencia deportiva por el club bayonés. Tiene muchos, muchísimos puntos a favor y pocos en contra. Puede caer bien o mal, pero Dury es así. Le gusta ser meticuloso con sus informaciones y quizás, sólo quizás, hay alguien en el Monte Real Club de Yates al que no le gusta mucho como se comporta periodísticamente el periodista vigués.
Este artículo viene a cuento porque me quedé un poco decepcionado por el tratamiento al que fue sometido Dury Alonso en las notas de prensa de los prestigiosos Premios Nacionales de Vela Terras Gauda. Resulta que Alonso acudió en nombre de Pablo Santurde a recoger el premio como mejor navegante ya que el santanderino estaba contrayendo matrimonio y no podía acudir a la cita en el Monte Real.
Durante los premios, Dury leyó una misiva de Santurde y recogió el trofeo y la botella del excelente vino de Terras Gauda. Hasta ahí todo correcto, como siempre hace este club señor, pero cuando los periodistas recibimos la nota de prensa de esta entrega de premios, echamos en falta el señorío que siempre ha tenido el Monte Real con todo el que ha pisado sus instalaciones. Resulta que ni una sola mención a que Dury Alonso recogió ese premio. Eso sí, mandaron la fotografía.
Dury no me dijo absolutamente nada cuando le llamé para que me contara lo que había ocurrido. Se limitó a decirme que hay alguien que desde hace tiempo le hace la vida imposible, pero que a él le daba igual. A mi no me da igual. Primero porque es una persona, un gran periodista, un informador de privilegio para el Monte Real Club de Yates y un buen amigo y segundo porque no quiero tolerar que nadie del club más importante de Galicia ningunee ni a Dury ni a ningún periodista.
Estoy seguro que ni José Luis Álvarez, presidente del Monte Real, ni Alechu Retolaza, vicepresidente, ni Ignacio Sánchez Otaegui, Comodoro, están al corriente de esta circunstancia. Espero que estas líneas, a modo de crítica constructiva, sirvan para ponerlos al día y, por supuesto, que lo investiguen para obtener otra versión, si es que la hay. Dury no merece ser ninguneado por nadie y menos por el Monte Real Club de Yates de Bayona, club señor donde los haya.