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¡Habría que ir moviendo ficha, señor Sanz!

A año y medio de los Juegos de París, la Federación sigue muda jugando al despiste

OPINIÓN

Estamos ya prácticamente en 2022 por lo que nos queda un año y medio para acudir, si es que nos ganamos las plazas, a los Juegos Olímpicos de París en el verano de 2024. Va a ser una Olimpiada atípica de tres años y ya habría que haber movido ficha por parte de la Real Federación Española de Sanz y González Devesa.
No sé qué es lo que se está haciendo desde Santander. Se supone que Sanz ha encontrado una Federación saneada, según él gracias a su gestión económica, y con los mimbres ya moldeados.
Hasta ahora solo ha trascendido el cese de Carlos Paz y el nombramiento de Francisco Gil como director técnico. Javier y Chimo han cesado a Santi López Vázquez como director de preparación olímpica porque no se ajusta a lo que ellos quieren para los Juegos de París 2024, y la «gran idea» es volver a contratar para el puesto a Asier Fernández de Bobadilla.
En fin «radio pantalán», pero viendo la cantidad de «perritos falderos» que Sanz tiene en la Federación, no me extrañaría que se hicieran movimientos raros en personal afines a Chimo.
De momento se ha despreciado un Campeonato de Europa de 49er al que ha ido un equipo juvenil, así como también se ha hecho caso omiso a los Mundiales de 49er, 49er FX y Nacra 17, al que solo han acudido Patricia Suárez y María Cantero. Ambos campeonatos sin valor alguno para el departamento de prensa de la Federación.
¿Dónde están nuestros olímpicos? ¿Nuestros medallistas de Tokio? Pues muy fácil, navegando en Sail GP, exponiendo su físico y divirtiéndose como cualquier otro regatista de su edad. Hacen muy bien porque la Federación de Sanz y González Devesa los deja y aun no se ha decidido qué quiere hacer y con quién va a contar.
El caso es que  en estos momentos la Federación parece que está manga por hombro, eso sí con las cuentas saneadas, pero sin ningún proyecto olímpico que se sepa y sin transparencia mediática.
No hay ni marketing ni comunicación y sí mucho desprecio por la prensa y mucho aprecio por las redes sociales. Igual es que no les interesa nada más que sus seguidores en unas rimbombantes redes a modo de hace unos años cuando a Julia Casanueva se le ocurrió contratar a una, dice ella, influencer.
Me consta que están buscando patrocinador, porque alguno de los candidatos a invertir en la Federación me lo han consultado, pero hasta ahora han alcanzado acuerdos con migajas.
En fin, que mucho «perrito faldero» riendole las gracias al «jefe» pero que a año y medio de los Juegos todavía no hay «na de na». Ni Pombo, en sus buenos tiempos, era tan malo. 

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