Convicción por el deporte femenino
 

Conocer y cargarse de argumentos

Reflexión respecto de las últimas críticas del Mundial de Francia ¿Se puede criticar? Sí, desde luego, pero con argumentos

Afuera, tras puertas, ventanales y paredes, se escucha una algarabía. La confusión de lo que sucede en la calle genera en las personas diferentes formas de proyectar su opinión respecto del asunto. Los hay que no se mueven de donde están e imaginan qué puede suceder. La realidad da igual. La composición de lugar que se hace uno es la que vale tenga o no razón (básicamente los argumentos son nulos, porque no ha movido un dedo por saber). Habrá quien intente afinar el oído; no se moverán de donde estén, pero hacen un pequeño esfuerzo por intuir. Habrá quien salga al descansillo y pregunte al vecino. O, en los tiempos que corren, habrá quien trate de buscar respuesta en las redes sociales. En uno y otro caso, uno deberá fiarse de que la realidad que cuente el vecino o recoja por la redes, que no llegue distorsionado o interpretado. Habrá quien al menos salga al balcón y desde ahí pueda tenerla (la realidad) un poco más cerca. Al menos, va cargando argumentos válidos. Y habrá quienes decidan ir a la calle, allá a la algarabía, interesarse por el asunto, comprender qué ha pasado, saber la realidad, que incluso así puede tener alguna aspereza, recoger argumentos de peso y tener una opinión fundada, y por qué no, incluso si el asunto es grave, ayudar.

Formas de actuar, de aprender y aprehender fundamentos de las cosas, de saber de verdad de lo que uno habla. Prefiero ser de los que baja a la calle. Eso me ha llevado desde ya hace más de una década a ‘pisar’ asfalto, y campos, pistas, piscinas, tapices, incluso las aguas abiertas de los mares para seguir y contar lo que hacen las atletas, futbolistas, balonmanistas, nadadoras, regatistas, jugadoras de baloncesto, voleibol o rugby, ciclistas, luchadoras en artes marciales… Lo bueno es que hay muchas personas que llevan contando bien y con argumentos lo que pasa en el deporte femenino desde hace años.

Claro, se da que es fácil captar a quienes aparecen de nuevas, de refilón, incluso sin un interés real o quienes lo hacen interesadamente, más todavía es identificable aquellos que trasladan su relato casi desde casa sin moverse del lugar o como mucho acudiendo al vecino o las redes. Ya genera una captación de ignorancia cuando lo hace cualquiera, pero si se le suma que quien lo hace se dedica a la comunicación, pues entonces la cosa es más grave.

Este retrato seguramente lo identifican muchas personas que siguen con convicción a las deportistas de las diferentes disciplinas, más todavía los familiares y amigos, que saben el recorrido que ha ido que ir haciendo para el costoso reconocimiento hasta convertirse en referentes para aquellas que vendrán en el futuro.

Un ejemplo cercano se encuentra ahora mismo con el Mundial de Francia de fútbol. Allá está la selección española. Dos partidos, un triunfo ante Sudáfrica y una derrota contra una selección dos veces campeona del Mundo como Alemania,… Ha habido aciertos y errores, como todas las selecciones, seguramente como todos cometemos en nuestros diferentes trabajos, y al tiempo una incuestionable competitividad de las futbolistas españolas tanto de las que han jugado hasta la fecha como de las que están esperando el momento en el que Vilda les dé la vez.

La cosa es que se han vertido críticas directas sobre la portera Sandra Paños. España ha recibido dos goles. Uno ante Sudáfrica: un balón que cogió la altura justa mientras se iba hacia el palo lejano desde el punto que chutó Kgatlana. La estirada de la alicantina no dio para frenar aquello. Llevo mucho fútbol a las espaldas y no creo que muchos hubieran podido hacer algo más. El otro fue ante Alemania: un centro por la derecha de Huth, un remate en el palo cercano desde el centro de Popp, un paradón abajo de Paños y el balón rechazado se fue hacia su derecha, acabando con el remate de Daebritz. Opinión: no pudo hacer nada más en ninguno. Para gustos colores. Ahora bien, de ahí a ser eso argumento justificativo para pedir un cambio y de alguna manera cargar contra la alicantina y poner en duda sus cualidades, como poco apunta hacia el desconocimiento (por mantener la educación). ¿Se puede criticar a las deportistas? Desde luego, como a cualquiera… pero con argumentos, como a cualquiera.

Sandra Paños es una portera excepcional, como Lola Gallardo y Mariasun Quiñones. Zamora en las últimas temporadas con el FC Barcelona. Incluida en los equipos ideales de las últimas ediciones de la Champions. Reconocida por los estadistas entre las mejores porteras del mundo. Pero eso se sabe en el marco de visibilidad actual. La cosa es que su proyección y altura cualitativa se conoce desde que era una chiquilla. No sería difícil que así lo avalaran entrenadores (el término lo utilizo de forma inclusiva para hombres y mujeres), directores deportivos, compañeras de equipo y rivales. No sé si sé mucho, sí aseguro que trato de conocer lo posible la realidad, en este caso del fútbol femenino, y de haber hablado con técnicos y futbolistas y la respuesta es rotunda respecto a Sandra Paños.

Escrito por

Raúl Cosín es el editor y administrador de Visibilitas en la búsqueda con convicción de la mayor visibilidad del deporte femenino. Anteriormente estuvo camino de una década en la sección de Deportes de ABC como responsable en la Comunidad Valenciana. Twitter: @raulcosin

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